miércoles, 24 de octubre de 2007

Resumen Martin Fierro

EL gaucho del Martin Fierro


PRIMERA PARTE


Capítulos I al V.

Presentación del personaje como gaucho, hombre de campo y cantor. Narra las cualidades de un hombre. Martín Fierro resume los momento tristes de su vida: El abandono de la tierra, la pérdida de la familia y el vivir huyendo hasta la muerte. Cruz y Martín son atacados son atacados por los indios y los gran salvarse gracias a un cacique quien a su vez los convierte en cautivos. El personaje de Martín Fierro hace una minuciosa descripción de lo que según él es el temperamento y estilo de vida del indio a quien retrata como salvaje, haragán, abusivo con las mujeres e insensible: NO TIENEN CARIÑO A NAIDES/ NI SABE LOQUE ES AMAR;/¡NI QUE SE PUEDE ESPERAR/ DE AQUELLOS PECHOS DE BRONCE!/ YO LOS CONOCÍ AL LLEGAR/ Y LOS CALÉ DESDE ENTONCES.

SEGUNDA PARTE

Capítulos VI al X.

Aparece entre los indios una epidemia de viruela negra que alcanza a Cruz antes de huir. Martín Fierro sufre mucho y pide inútilmente por la salud de su amigo, quien finalmente dominado por el dolor, muere. Fierro le da sepultura y pasa horas tumbado junto a él, hasta que un día estando ahí, lamentándose, escucha el llanto de una mujer. Va a su encuentro y descubre a una viuda que llora la muerte de su hijo, a quien minutos antes mataron frente a ella. Vivía como esclava. tras una larga lucha en defensa de su protegida, Fierro mata al indio que la mantenía cautiva quedando ésta muy agradecida con el gaucho. Entierran al muerto y deciden huir antes de que los encuentren. Martín le ofrece su caballo a la mujer y viajan por el desierto hasta la frontera en donde se despiden.

TERCERA PARTE

Capítulos XI al XIX.

Martín se entera por un viejo amigo que el juez que lo perseguía murió hacía tiempo yle aconseja estar tranquilo porque el gobierno ya no lo busca. Martín Fierro muy contenta va a una carrera entre varios estancieros y encuentra a dos de sus hijos. Le cuentan que su mamá ha muerto y comienza cada uno de ellos a contar a su padre lo que en diez años de ausencia les aconteció.

Comienza su hijo mayor a contar sus peripecias al quedar "huérfano" y como siendo peón es acusado injustamente de robar un boyero de un rancho vecino y trasladado a prisión que narra como un infierno. El segundo hijo de Martín Fierro después de ser abandonado por su famiia es recogido por una tía que le ofrece todos los cuidados hasta que muere y por no tener él edad suficiente para administrar el dinero le nombran un tutor; un viejo viudo que murió al poco tiempo en la miseria, dejándolo desamparado nuevamente, ya que la herencia no se le podía entregar hasta que cumpliera treinta años. Sufre una desepción con una viuda de quien el cura y el juez consiguen separar.

CUARTA PARTE

Capítulos XX al XXVIII.

Continua la fiesta para el padre y sus dos hijos. Llega un nuevo personaje a pedirles que lo escuchen quien responde al nombre de "picardía" quien les cuenta de una forma singular como su nombre lo dice, la historia de su vida: de cómo quedó huérfano y fue recogido por unas tías y las aventuras que viviendo con ellas le sucedieron, de su interés por el juego y las consecuencias que éste le ocasionó.

QUINTA PARTE

Capítulos XXIX al XXXIII.

(A partir de aquí habla el autor). Entre tanta fiesta y tanto blanco aparece cantor "moreno", que reta a Martín Fierro a tomar la guitarra. Martín Fierro toma su guitarra y comienza a recordar su experiencia como cantor desde muy temprana edad e invita a la concurrencia a escuchar hasta el amanecer. El moreno contesta contando la historia de su familia, describe sus características culturales y su condición de negro. Ambos hacen referencia a los blancos y negros marcando similitudes y diferencias. Comparten la sabiduría y el gusto por el canto, el conocimiento de la naturaleza, los conceptos de ley, de creación, de la división del tiempo. El moreno termina maldiciendo a los que dieron muerte a su madre y Martín Fierro se va a pasar la noche al campo con sus hijos a contemplar las estrellas. Termina el libro con los consejos de padre y amigo que martín Fierro da a sus hijos y al de Cruz, les habla del trabajo, de la valentía, de las mujeres, del canto y de muchas otras cosas que en su experiencia aprendió: ESTAS COSAS Y OTRAS MUCHAS/MEDITÉ EN MIS SOLEDADES./ SEPAN QUE NO HAY FALSEDADES/ NI ERROR EN ESTOS CONSEJOS:/ES DE LA BOCA DEL VIEJO/ DE ANDE SALEN LAS VERDADES. Finalmente el autor se despide haciendo una breve justificación de su obra.

martes, 23 de octubre de 2007

Horacio Quiroga

Horacio Quiroga

Es quizás el mayor cuentista de la literatura latinoamericana en lengua castellana.

Nació en Salto (Uruguay) en 1878. Era hijo del vicecónsul argentino. Realizó sus estudios secundarios en Montevideo. Se interesó por el ciclismo, la química, la fotografía y el periodismo y la literatura. En su juventud viajó a Europa; luego volvió a Montevideo, y posteriormente se trasladó a Buenos Aires, a casa de su hermana. Comenzó a trabajar como profesor de Castellano en el Colegio Británico. Publicó algunos libros, pues para ese entonces había logrado algunos premios. Alrededor de 1904, con una herencia paterna, se trasladó a la Provincia de Chaco para encarar una plantación de algodón. Fracasado este intento, regresó a Buenos Aires a desempeñarse nuevamente en la docencia, recomendado por su amigo y eximio poeta, Leopoldo Lugones, con quien había realizado un viaje de estudios a las misiones guaraníticas.

En 1906 compró unas fracciones de tierras en Misiones, en los alrededores de San Ignacio, con planes accesibles que brindaba el Gobierno Nacional. Se radicó allí con su esposa Ana M. Cirés. Allí fue Juez de Paz y oficial del Registro Civil de esa Provincia. Al suicidarse su esposa, regresó a Buenos Aires. Se desempeñó en un empleo del Consulado uruguayo en Argentina. Publicó algunos libros. Y al tiempo de contraer nuevamente matrimonio con María E. Bravo, se trasladó nuevamente a Misiones con su familia (en 1932).

Allí vivió unos cuatro o cinco años, hasta que quedó solo en la selva y enfermó. Regresó a Buenos Aires a internarse en el Hospital de Clínicas, y al enterarse de su enfermedad: cáncer de próstata, puso fin a su vida en ese Hospital, voluntariamente, en 1937.

Entre sus libros de cuentos más conocidos se encuentran: "Cuentos de amor, de locura y de muerte" (1917), "El desierto" (1924), "La gallina degollada y otros cuentos" (1925), "Los desterrados" (1926) al que pertenece el texto que se presenta aquí. También son libros de su autoría: "Cuentos de la selva" y "Los cuentos de mis hijos".

lunes, 22 de octubre de 2007

Resumen de la maria

Resumen de la "María"

Siendo muy joven, Efraín deja el Cauca para realizar sus estudios en Bogotá, y lo hace con gran dolor, por alejarse de los suyos y de su prima María, por la que ya siente un gran amor.

Al cabo de seis años regresa a su terruño, y se reaviva el amor adolescente. El idilio entre Efraín y María en esos tres meses que dura la estada del joven antes de viajar a Londres a continuar sus estudios, los hace comprender que siempre estarán unidos por la intensidad de sus sentimientos..

Pero si bien están apasionadamente enamorados, no quieren demostrarlo a los demás, y el romance se mantiene totalmente en secreto, solamente encubiertos por la hermana de Efraín, Emma.

Sucede a la vez que un joven del lugar, Carlos, comienza a enamorarse de María y a pretenderla.

Mientras tanto, en el seno de la familia de Efraín, se suceden hechos que afectan a los jóvenes. Una sucesión de malos negocios, afecta la salud del padre del muchacho. Llega el momento de la partida de Efrín con la preocupación de la situación económica familiar, el estado de su padre y el alejarse nuevamente de los románticos buenos ratos vividos con su amada. Pero el momento de la partida ha llegado.

Pasaron dos años desde que Efraín se marchara, y María enferma gravemente. Al enterarse Efraín, emprende su regreso temiendo por la salud de su amada maría.

Cuando el joven llega a su hogar, su hermana Emma, llorosa y de luto, le da la noticia de la muerte de María.

Efraín no encuentra consuelo a su dolor, y llora su congoja sobre la tumba de María. Después decide partir con infinita pena, sin saber bien hacia dónde, acompañado en sus sentimientos por el paisaje que se entristece en sombras como acompañando en el dolor al desconsolado Efraín.

Encontrar el Resumen de Amlia

Para encontrar el resumen de amalia se puede encontrar en la web de:

http://www.biblioteca.clarin.com/pbda/novela/amalia/b-269153.htm

Nota:Es muy larga

Fragmento de la Maria

Fragmento de la Maria

Teniendo
entre mis manos las trenzas de María y recostado en
el sofá en que Emma le había oído sus postreras confidencias, dio las dos el reloj; él había medido también las horas de aquella noche angustiosa, víspera de mi viaje; él debía medir las de la última que pasé en la morada de mis mayores.
Soñé que María era ya mi esposa: ese castísimo delirio había sido y debía continuar siendo el único deleite de mi alma: vestía un traje blanco vaporoso, y llevaba un delantal azul, azul como si hubiese sido formado de un jirón del cielo; era aquel delantal que tantas veces le ayudé a llenar de flores, y que ella sabía atar tan linda y descuidadamente a su cintura inquieta, aquel en que había yo encontrado envueltos sus cabellos: entreabrió cuidadosamente la puerta de mi cuarto, y procurando no hacer ni el más leve ruido con sus ropajes, se arrodilló sobre la alfombra, al pie del sofá: después de mirarme medio sonreída, cual si temiera que mi sueño fuese fingido, tocó mi frente con sus labios suaves como el terciopelo de los lirios del Páez: menos temerosa ya de mi engaño, dejóme aspirar un momento su aliento tibio y fragante; pero entonces esperé inútilmente que oprimiera mis labios con los suyos: sentóse en la alfombra, y mientras leía algunas de las páginas dispersas en ella, tenía sobre la mejilla una de mis manos que pendía sobre los almohadones: sintiendo ella animada esa mano, volvió hacia mí su mirada llena de amor, sonriendo como ella sola podía sonreír; atraje sobre mi pecho su cabeza, y reclinada así, buscaba mis ojos mientras le orlaba yo la frente con sus trenzas sedosas o aspiraba con deleite su perfume de albahaca.
Un grito, grito mío, interrumpió aquel sueño: la realidad lo turbaba celosa como si aquel instante hubiese sido un siglo de dicha. La lámpara se había consumido; por la ventana penetraba el viento frío de la madrugada; mis manos estaban yertas y oprimían aquellas trenzas, único despojo de su belleza, única verdad de mi sueño.

Jorge Isaac

Jorge Isaac

Escritor vallecaucano (Cali, abril 1 de 1837 - Ibagué, abril 17 de 1895). A Jorge Isaacs le correspondió vivir en el agitado período de consolidación de la República, de las luchas entre los poderes militar y civil, de las sucesivas guerras civiles en las cuales participó (1854, 1861, 1876, 1880 y 1885); período que va desde la presidencia de José Ignacio de Márquez hasta la de Miguel Antonio Caro, durante el cual se sucedieron y aplicaron tres Constituciones (la radical de 1853, la federal de Rionegro de 1863 y la centralista de Núñez de 1886); período en el que el país vivió el auge del utopismo radical de la época de José Hilario López, del Tomás Cipriano de Mosquera liberal y de Manuel Murillo Toro, y su crisis con el ocaso del Olimpò Radical y la Regeneración de Núñez. Isaacs se opuso a la Regeneración, hasta el punto de encabezar, en un gesto descabellado y romántico, la revolución radical de Antioquia en 1880.

Ultimos años

Isaacs pasó los últimos años de su vida (1888-1895) con su familia en Ibagué. Aunque consideraba su residencia en esta ciudad como un destierro, su situación económica lo obligó a permanecer allí. En sus frecuentes viajes a Bogotá, hizo múltiples intentos por conseguir financiación extranjera, en Nueva York y París, para la explotación de las hulleras; un año antes de su muerte cedió sus derechos a la Panamerican Investments Co. A1 mismo tiempo (1891), se dedicó a la revisión de la tercera edición de María, en cuyo texto introdujo correcciones sustanciales con miras a una cuarta edición definitiva, que no llegó a publicarse antes de su muerte; a la composición de un extenso poema sobre Antioquia titulado "La Tierra de Córdova" (1893); y a la investigación documental para una trilogía sobre la historia del Gran Cauca, que debía estar conformada por las novelas Fania, Camilo (o Alma negra) y Soledad. La gran novela histórica sobre el Cauca quedó, sin embargo, en la mente de su autor. Isaacs murió en Ibagué, el 17 de abril de 1895, sin haber logrado superar la visión romántica del mundo que dejó plasmada en su única novela y obra maestra María. Por sus múltiples intereses y actividades Isaacs fue, como pocos, uno de los hombres más representativos del siglo XIX colombiano. De su corta pero intensa vida, que tiene todos los ingredientes de una novela de aventuras, quedan abundantes escritos no sólo literarios. Aunque es conocido exclusivamente como el autor de María, obra a la que debe su lugar privilegiado en la historia literaria, Isaacs nunca estuvo apartado de la literatura, ni antes ni después de María. Aunque no logró plasmar su gran novela histórica que superara a María, dejó una copiosa obra poética, en la que se destaca, entre otros, un poema tan inmerecidamente desconocido como Saulo [Sobre la obra de Isaacs, ver tomo 4, Literatura pp. 78, 87-88 y "Jorge Isaacs", pp. 89-100].

Fragmento Martin Fierro

Fragmento Martin fierro

(Martin Fierro)

Dios hizo al blanco y al negro
sin declarar los mejores;
les mandó iguales dolores
bajo de una mesma cruz;
mas también hizo la luz
pa distinguir los colores.

Ansí ninguno se agravie;
no se trata de ofender;
a todo se ha de poner
el nombre con que se llama,
y a naides le quita fama
lo que recibió al nacer.

Y ansí me gusta un cantor
que no se turba ni yerra;
y si en tu saber se encierra
el de los sabios projundos,
decíme cuál en el mundo
es el canto de la tierra.

(El Moreno)

Es pobre mi pensamiento,
es escasa mi razón;
mas pa dar contestación
mi inorancia no me arredra;
también da chispas la piedra
si la gólpea el eslabón.

Y le daré una respuesta
según mis pocos alcances;
forman un canto en la tierra
el dolor de tanta madre,
el gemir de los que mueren
y el llorar de los que nacen.

(Martin Fierro)

Moreno, alvierto que trais
bien dispuesta la garganta;
sos varón, y no me espanta
verte hacer esos primores;
en los pajaros cantores
sólo el macho es el que canta.

Y ya que al mundo vinistes
con el sino de cantar,
no te vayás a turbar
no te agrandes ni te achiques:
es preciso que me expliques
cuál es el canto del mar.

(El moreno)

A los pájaros cantores
ninguno imitar pretende;
de un don que de otro depende
naides se debe alabar,
pues la urraca apriende a hablar
pero sólo la hembra apriende.

Y ayudamé ingenio mio
para ganar esta apuesta;
mucho el contestar me cuesta
pero debo contestar:
voy a decirle en respuesta
cuál es el canto del mar.

Cuando la tormenta brama,
el mar que todo lo encierra
canta de un modo que aterra,
como si el mundo temblara;
parece que se quejara
de que lo estreche la tierra.